Esta celebración fue muy especial para mí porque marcó el fin de la pandemia, fue mi última boda retrasada por el COVID, con unos novios con una energía muy original y positiva, que a pesar de retrasar su unión varias veces y de esperar más de dos años para que sucediera desde que debía hacerlo siempre se mantuvieron con la mejor actitud.





Que mejor que celebrarlo con una boda viva en la que toda la decoración utilizada fueron plantas con vida que todos los invitados podían llevarse consigo para recordar ese momento único.
Rita y Abraham tenían esperando su boda soñada por un tiempo desde que decidieron comenzaron una vida juntos pero una pandemia mundial los hizo esperar aún más. Atravesar por esos momentos difíciles para todos hizo que quisieran que fuera única pero también querían que aparte de ser una fiesta fuera una experiencia que se quedara con sus seres queridos aún después de terminarse.





La propuesta que ellos amaron fue que tuvieran una boda viva, en lugar de utilizar flores y follajes cortados utilizaríamos plantas con vida. Sobre cada mesa un mensaje para que todos los invitados estuvieran al tanto y al terminar la celebración de su amor se llevaran con ellos ese sentimiento para que alimentaran el recuerdo que habían elegido para llevarse consigo en la forma de la planta que más les haya gustado.
Este era el mensaje con el que Rita y Abraham incitaban a sus invitados a llevarse consigo un pedazo de su amor:
“En esta celebración no fue cortada ninguna flor o planta para decoración, esta es una boda viva. Siéntete en libertad de llevar una planta contigo a casa y cuidarla con mucho amor.”
Para hacer match con los troncos, orquideas, enredaderas, helechos, romeros y todas las plantas utilizadas para la decoración en las que predominaba el verde, la elección fue colores oscuros en todos los elementos: estructuras y mesas en negro, de madera parda al igual que las sillas; copa y plato trasparente con toques en planta en combinación con la cubertería y por último servilleta negra. Todo en su conjunto lograba crear un ambiente natural y refinado a la vez.







Además de las plantas vivas por toda la boda que ademas de decorar aromatizaban todo el lugar, los novios querían combinarla con un sentimiento de pertenencia para los invitados que venían de diferentes partes y que mejor para simbolizar ese sentimiento que una pista pintada a mano inspirada por el tequila y el mezcal, con una planta de agave (maguey) con colores vibrantes a juego con la naturaleza vital alrededor y que ademas replicamos con luces por todo alrededor de la fiesta. Que al igual que la decoración estuvo muy viva durante toda la noche.
¡Gracias Rita y Abraham! Por una boda tan llena de vida.





