¡Hola novios!, hoy les traigo una historia más, una que también tuvo que aplazarse debido a la pandemia provocada por el Covid pero que al final salió triunfante. Poco a poco ya estamos superando un año de aplazamientos y volviendo a la normalidad.
La historia de Javier y Tony comenzó en un app para solteros, ya van varias que me tocan así, primero se encontraron en ese mundo virtual que ahora es cada vez más común ayude a crear historias tan románticas cómo está, primero un simple match y años después una boda de ensueño.
Cuando se conocieron, Tony supo inmediatamente que Javier era la persona que le hacía sentir mariposas en el estomago y Javier «un poco más timido» solo necesitaba un empujoncito para que sus mariposas se despertaran.
Ya juntos y como el racimo de monarcas que cada uno ya cargaba consigo decidieron emigrar a tierras más frías, desembarcaron en Colorado dónde entre montañas, pinos y tazas de café comenzaron una vida juntos, se casaron en una reunión íntima y ya estaba, Vivieron felices para siempre ¡momento, momento! ¿Y yo dónde quedó? Aquí vamos.
Si, ya estaban casados, y si, también ya estaban seguros que nada los hacía más feliz que eso, pero había algo pendiente, tenían que compartir esa felicidad con sus amigos y con sus familias y aunque el lugar donde vivían era el ideal para ellos «ambos aman las montañas, el bosque,y el frio» necesitaban encontrar algo así pero no a miles de kilómetros de sus seres amados.
Cuando vieron unas fotografías de una boda que yo había tenido en la sierra de Chihuahua fue una revelación, tenía todo lo que ellos amaban de aquel lugar y era perfecto para que todos asistieran. Me contactaron y comenzamos a trabajar sobre las ideas que ellos ya tenían. Buscaban combinar el lugar elegido con algo que a también a ambos los cautivaba: el movimiemto barroco. Detalles cargados, mucho color y exuberancia en la ornamentación. Todo estaba claro, una fiesta con reaggeton a todo volumen para que todos bailarán sin descanso, decoración barroca y todo esto vigilados por las cumbres serranas ¡Reto aceptado!
En medio de las montañas volvieron a sellar su amor, está vez mientras estaban rodeados de todas las almas que se llenaban de su felicidad, un momento que van a guardar como un tesoro, luego todos juntos atravesaron el bosque para llegar a la fiesta, un combinacion de todo lo que ellos esperaban, un salón del siglo XVII como para celebrar una opera-ballet en las faldas de una cordillera, una cena exquisita y la pista para sacar los mejores pasos de baile.
Detrás de la mesa de novios y detrás de la barra del Dj, dos representaciones de las pinturas iconos del arte barroco, Las Meninas de Diego Velázquez y El juicio de París de Pedro Pablo Rubens. Y de lado a lado lo recorrían dos largas mesas marmoleadas con altos candelabros dorados decorados con rosas inglesas, hojas de monstera doradas y flores de varios colores, rodeados de fruteros, vasijas, naturaleza muerta y una loza acordé al momento, todo listo para convertirse en un bodegón pintado por Caravaggio, sobre la pista blanca y azul decorada con patrones dorados de la misma época y sobre el techo colgaban varios candelabros para completar la escena. Les dejo algunas fotos para que vean como si es posible arriesgarse con las ideas de lo más les gusta y llevarlo al día de su boda.
Eso es todo por el momento, gracias Tony y Javier por arriesgarse a hacer una boda tal cual la soñaban. Me encantan los novios como ustedes.
¡Nos vemos!




















