¡Hola novios! Hoy les traigo una boda de esas que me encantan porque todo es un caminito de sorpresas. Es la boda de Clara y Valeria; dos novias bohemias, románticas y súper espirituales, ya esto nos dice que es sinónimo de una unión perfecta. ¡Vamos!
Ellas tienen una historia de varios años donde los encuentros predestinados ya les avisaban que algo especial estaba surgiendo, unas miraditas de esas que te dejan con las dudas y pequeñas charlas que escondían algo más que amistad; hasta que el día que ambas esperaban sucedió, la afinidad de pensamiento y la forma de ver la vida era obvia. La magia surgió y se quedó, así que decidieron que era el momento de compartir con sus seres queridos ese amor y tenía que ser en un lugar igual de mágico que ellas. Lograr que su estilo bohemio y romántico estuviera presente fue también una prioridad.
Nos fuimos a la sierra y nos llevamos con nosotros esa inspiración que volcamos por tres lugares y tres sentimientos: la ceremonia, amor a su máxima expresión; el cocktail, lluvia de buenos augurios; y la fiesta, unión y diversión.
Para la ceremonia, en un claro junto a las rocas y entre los pinos creamos un camino circular delimitado por todas las personas amadas por ellas, lo recorrieron y las llevó hasta el centro donde las esperaba la ministra junto a un arco decorado con raíces de Tláloc, pampas, ramos de cerezo y follaje de pino, una probadita de la decoración que las esperaba en la recepción.
Ahí sellaron su amor con una ceremonia espiritual dónde los sentimientos estuvieron a flor de piel, nos dejaron con lágrimas de felicidad surcando los rostros de todos los presentes y con varias sonrisas permanentes, ambas al mismo tiempo. #Suspiro.
Luego de presenciar un momento tan especial y para no cortar con el mismo, tomamos un caminito entre el bosque para llegar al siguiente spot, siguiendo a las novias que guiaban el camino con unas bengalas de humo de varios colores que entre todo el verde que nos rodeaba se creaba un contraste para el que solo tengo una expresión: ¡WOW!
Unas cervezas a ras del suelo sobre pufs y tapetes de hoja de palma para calentar motores antes de la fiesta y de repente: un aguacero. Todos pensamos que las novias se iban a resguardar para cuidar su peinado y maquillaje, pero ellas le dieron la vuelta y tal como habían dicho «la lluvia siempre será buena fortuna». Así que decidieron hacerse unas fotazas bajo la tormenta, inigualables. ¡Bravo!
La lluvia amainó y la fiesta esperaba, solo antes una cena tradicional del lugar, chequen los nombres de los platillos en el menú, se les antojo ¿Verdad? Además estuvo servida en una vajilla de barro monísima.
Por el techo de dos aguas del granero de madera unas esferas gigantes de pampas en colores secos, bajo estos una pista pintada a mano con detalles naturales perfectos al entorno, al norte la mesa de novias súper natural con los mismos elementos del arco ceremonial y toques de diferentes rosas en los mismos tonos a juego con el back. Al sur dos niveles de barras de madera, ideales para que el dj le pusiera el ritmo a la noche y para que las bebidas no faltarán. Al este y oeste los mismos componentes caían sobre mesas rectangulares de madera más que ad hoc para el evento.
Ahora solo te queda enamorarte de las fotos y si estás buscando inspiración para tu boda, espero que te ayuden. ¡Hasta la próxima!
Tu Wedding Planner, Gerardo.








































































